Oración por las santas almas del Purgatorio de San Gregorio I
Oración por las santas almas del Purgatorio de San Gregorio I

Se cree piadosamente que después de haber recitado esta oración durante un mes completo, incluso el alma que esté condenada hasta el día del juicio será liberada ese mismo día.

Cómo rezar la oración por las almas del Purgatorio del Papa Gregorio I

Comenzamos con la Señal de la Cruz

Oh Señor Jesucristo, que esta oración sea en alabanza de Tu última agonía, de todas Tus llagas, de Tus dolores, de Tus sudores y penas que sufriste en el Calvario por nuestro amor. Te ruego que ofrezcas todo Tu sudor, Tu Sangre, Tus Llagas al Padre celestial por los pecados cometidos por el alma de… (mencionar el nombre aquí).

Rezamos:

  • Padre Nuestro
  • Ave María

Oh Señor Jesucristo, que esta oración sea en alabanza de Tu última agonía, de los intensos dolores, de los martirios, y de todo lo que has sufrido por nosotros, especialmente cuando tu Corazón fue desgarrado. Te ruego que ofrezcas tus martirios y dolores al Padre celestial por todos los pecados cometidos por el alma de… (mencionar el nombre aquí), en pensamientos, palabras, obras y omisiones ha cometido.

Rezamos:

  • Padre Nuestro
  • Ave María

Oh Señor Jesucristo, que esta oración sea ofrecida en alabanza al gran amor que tuviste por la humanidad, amor que te impulsó a descender del Cielo a la tierra para sufrir penas, martirios y la muerte misma. Te ruego por ese amor con el cual abriste el Paraíso al hombre, que por el pecado se había perdido, dígnate ofrecer al Padre celestial tus méritos infinitos para liberar el alma de… (mencionar el nombre aquí) de todas las penas del Purgatorio.

Rezamos:

  • Padre Nuestro
  • Ave María

Ofrececimiento

Mi amabilísimo Jesús, ofrezco a Ti el alma de… (mencionar el nombre aquí) e imploro sobre ésta, uno por uno, todos los momentos, los sufrimientos, las acciones, las virtudes, los méritos, las súplicas, los suspiros y los gemidos de Tu Vida Santísima, de Tu Dolorosa Pasión y Muerte en la Cruz, junto con la sagrada Sangre que derramaste por nuestra salvación y redención, con todos los méritos del Corazón Divino de María Santísima, de San José y de todos los Santos. Amén.